Es rtnemlaee itnatirre

Reciclado de una entrada vieja que escribí hace mucho.

Sucede muchas veces que la gente escucha algo que le llama la atención y lo repite constantemente. Y lo repite sin detenerse a pensar si en realidad es cierto.Hablo de una noticia vieja (la he visto hace ya más de un año, pero hoy mismo día me la he topado dos veces), que cuando la ví, me llamó mucho la atención. Y básicamente dice algo así.

Cietra unversdiad ineglsa dsecubrio que si al escrbiir las palaabrs, la pirmera y la ulitma lertas etsán en su lgaur , no improta el oerdn de las dmeas, uno peude leer “calramnete”…

Cierta universidad inglesa descurió que si al escribir las palabras, la primera y la última letras están en su lugar no importa el orden de las demás, uno puede leer “claramente” las palabras sin necesidad de mucho esfuerzo, ya que el cerebro procesa por “palabras” en lugar de letra por letra.

Nunca he escuchado que digan cuál es la universidad, ni nadie que me lo cuenta en realidad ha leído tal artículo. Sin embargo, con una demostración similar a la anterior, todo mundo queda convencido.

¿Será? Pues… ¡NO!
La afirmación es incorrecta y tiene su trampa. Cabe aclarar que ninguna de las personas que me mencionan tal hecho lo hace de mala fe, ya que viene acompañada de “eivdnceia”. Así que ellos no están conscientes de la pequeña trampa que a ellos mismos les han jugado.

La afirmación es esta:
Basta que la primera y la última letra estén en posición, sin importar el orden de las demás, para que podamos reconocer “en segiuda” la palarba.
Bueno, si quiero probar que la afrimacóin es falsa, dbereía de dejar de dar eejmpols de que sí funciona.

Y sin más preámbulos…. regresar al título. ¡¡No es tan sencillo de leer!! A pesar de que la primera y la última letra están en su lugar. La pequeña trampa es que en todos los ejemplos que se han dado de muestra, las letras dseordneadas, en realidad no estaban tan desordenadas.

La afirmación sólo es cierta si el grado de desorden de la palabra es pequeño. Uno puede preguntarse cómo es que uno puede medir qué tan desordenada está una palabra, y la respuesta la sugiere el curso básico de teoría de grupos, ya que una palabra desordenada es, a final de cuentas, una permutación de sus letras. Y como toda permutación se puede expresar como producto de transposiciones, se tiene un número mínimo de transposiciones necesarias para obtener esa permutación, etc…

Así que el desorden de las letras “de enmedio” sí importa. Claro que dí muchos ejemplos que sí funcionan, y hasta ahora sólo he dado uno que no, bien podría ser la excepción. Por lo que aquí van otros ejemplos:

  • Cdnauo dtrepseó, el diruasonio taívadoa ebatsa allí
  • ¿Cmoo eacilpxr un mrgalio en un mdnuo ddnoe tdoo tneie enoicacilpxn?
  • Doreitucsin ptnemasorgilee puqroe Aromy sainetsoa que mar y amar no se paidon uazilitr para una rmia
  • Y así vomas atnalede, betos que ramen crtnoa la ctneirroe, itnemetnasecne asodartsarrs hicaa el pdasao
  • Los aonmuls doreidicen caibmar la fhcea de la eugertna
  • Asetige aetns de usrase
  • El ptneicae dtrepseó htneirbmao
  • La eidepolcicna lerbie
  • Nsetoe que en cada lenia, la rlgea se clpmue

Sí, en cada ejemplo la regla se cumple, la primera y la última letra están en posición, mientras que todas las demás están revueltas. Pero en mis ejemplos, los desórdenes no son pequeños (una o dos letras incorrectas), sino que he maximizado el número de inversiones (es decir, el mayor desórden posible) con las letras de enmedio, pero el resultado ya no se puede leer tan fácil como si estuvieran escritas correctamente, como decía la afirmación.

Claro que todos los ejemplos fueron construidos con un método, (que no es difícil de descifrar), y que conociendo el método se pueden leer los ejemplos con relativa facilidad, pero lo importante es que no se pueden leer casi igual de rápido que si estuvieran correctamente.

También hay que tomar en cuenta que en el inglés (el lenguaje original del estudio), la mayoría de las palabras son de una o dos sílabas, mientras que en español, frecuentemente aparecen palabras de 2, 3 o 4 sílabas. Y claro, si hay menos letras, el desorden posible es menor (aunque también hay contraejemplos a la afirmación en inglés, pero esa es otra historia).

Así, la afirmación correcta es:

Si en una palabra, la primera y la última letra se dejan en su posición, y las demás letras se cambian ligeramente de su posición, es posible entender la palabra sin mucho esfuerzo.

Eso ya no es tan impresionante ¿verdad? Y suena un poco tonto armar tanto alboroto por algo que es un tanto evidente. 🙂

Como postdata  ¿sabías que la palabra crédulo no está en el diccionario?: